Superdotación, no todo es el CI

Superdotación, no todo es el CI

La superdotación intelectual es algo mucho más complejo de lo que las personas creen, no todo es el famoso CI. Su comprensión implica el tener en cuenta diversos factores, dimensiones y áreas de la persona como: la inteligencia, la personalidad y la creatividad.

Tener superdotación intelectual, implicaría disponer de una capacidad intelectual superior al de la mayoría de la población, tener unos rasgos de personalidad característicos, poseer una alta capacidad para elaborar ideas novedosas, creativas o originales, así como también demostrar una gran flexibilidad en la capacidad para razonar en diferentes situaciones y en diferentes temas.

Pero como siempre digo, la realidad no siempre es tan bonita como la teoría. El CI no lo es todo, por lo tanto, para que los rasgos anteriores que caracterizan a la superdotación intelectual se puedan cumplir, primero hemos de entender que la misma superdotación intelectual y/o su manifestación responden a una complejidad que ha de estar en relativo orden estructural y bien cimentada.

La medición del CI, está influido por factores contextuales, culturales y temporales; circunstancias todas que están en constante cambio.

A continuación comentaré algunas premisas que caracterizan a la superdotación intelectual, más alla del famoso CI de 130 o más:

La superdotación intelectual es multidimensional.

La superdotación intelectual es una capacidad multidimensional, es decir, está configurada por diferentes componentes de carácter lógico-deductivo y creativo que, imprescindiblemente, se han medir para la identificación de la superdotación intelectual o talento.

Por lo tanto, la superdotación intelectual está configurada de manera multidimensional y se expresa en diversos perfiles –diversos talentos, entre los cuales seguramente uno destacará más entre todos– los cuales se manifiestan y tienen un rendimiento diferencial como resultado continuo de la interrelación entre la dotación neurobiológica excepcional, un entorno que lo optimice, unos rasgos de personalidad y el esfuerzo necesario para que la superdotación intelectual se cristalice –o no– a lo largo del proceso de desarrollo de la persona.

Para abordar los casos de superdotación intelectual, se ha de partir de la idea de que cada caso es particular, y desde una perspectiva de evaluación de necesidades, planificación y desarrollo de la intervención personal, respuesta educativa individualizada, a partir de una conceptualización de la superdotación intelectual como una característica multidimensional.

Debido a esto, cuando trabajo con personas superdotadas, tengo en cuenta la multidimensionalidad del ser, en especial desde la vertiente más física, emocional y social, dejando a un segundo plano lo mental (la historia rollera que ya os sabeis de memoria), pero sin restarle importancia.

La superdotación intelectual se manifiesta (con excepciones) en la producción de un trabajo socialmente valorado.

Bien, esto no siempre es verdad. Lo cierto es que si el superdotado no tiene conflictos personales importantes y se encuentra en un entorno que potencie sus altas capacidades y potencial, lo natural es que tenga alto rendimiento, lo cual se verá reflejado en la producción de trabajos socialmente valorados, en los cuales normalmente se puede observar cierta innovación y creatividad.

El potencial intelectual de una persona no puede ser estimado sin tener en cuenta el entorno social y la cultura del sujeto, y en como la persona lo manifiesta en la cultura a la cual pertenece.

Por lo tanto, la originalidad y la creatividad de los superdotados son solo algunas de las características de su rendimiento excepcional, lo cual se desarrolla desde la infancia, viéndose reflejado en su carácter, personalidad y estilo para interpretar la información.

El potencial intelectual de los superdotados no es igual al de una persona normal, debido a que desde el nacimiento, existe un alto potencial de desarrollo, el cual será más o menos favorecido por algunos factores que iré describiendo más adelante.

Muchos superdotados se sienten frustrados y sienten una gran ansiedad por no manifestar un alto rendimiento, ser creativos o realizar trabajos valorados socialmente. Todo esto está en el plano mental, la confianza y la autoestima está dañada en muchos superdotados que se sienten así, por lo que afecta enormemente a su autocreencia (resultado del a suma de la confianza y la autoestima) de que no son capaces de rendir altamente, lo cual se termina volviendo la profecía autocumplida.

La superdotación intelectual es resultado de un proceso multifactorial, en el cual intervienen la cognición, la personalidad, el contexto y las oportunidades.

La superdotación intelectual no solo responde a los resultados de los test de inteligencia que miden el CI (factor g- inteligencia general) o a la manifestación de alto rendimiento, sino que también son importantes factores como el entorno para su desarrollo, así como también la predisposición genética, la influencia cultural (contexto) y la realidad socioeconómica (oportunidades) en la que vive la persona.

Los factores físicos (predisposición genética), socioculturales (contexto y oportunidades) y evolutivos-temporales (óptima transición por las diferentes etapas del desarrollo), influyen directa e indirectamente en la superdotación intelectual y su manifestación. 

Estos factores generales influyen en la cognición (proceso), la cual es la habilidad para incorporar y procesar los datos provenientes de los estímulos del entorno, valorando y sistematizando esta información a la cual se accede a través de la experiencia, la percepción u otras vías.

En dicho proceso intervienen funciones psicológicas superiores como la inteligencia, la atención, la memoria y el lenguaje, los cuales son influidos por el contexto y las oportunidades que tiene la persona para desplegar todo su potencial y desarrollarse.

A partir de la influencia de estos factores, sobre todo a partir de la definición y consolidación de un estilo cognitivo personal (manera en la que procesamos la información del mundo, creencias y valores) se construye la personalidad que puede ser apta o no apta para responder a las demandas del entorno inmediato de la persona y a sus propias expectativas.

Por lo tanto, la superdotación intelectual y su manifestación es el resultado de este proceso multifactorial, en el cual todos los factores se complementan y se afectan entre sí.

La superdotación intelectual no es posible ser identificada durante la etapa de desarrollo (aún no ha cristalizado), pero sí se puede estimar su potencialidad temporal.

Por eso cada vez se habla más de niños con altas capacidades (potencial) que niños superdotados, debido a que hasta los 12 años (cerebro de los superdotados), el cerebro no termina su desarrollo.

Para considerar superdotado a una persona, esta habrá que haber terminado la etapa de desarrollo de la infancia y tener todas las funciones psicológicas operativas y a un nivel de desarrollo maduro y óptimo, con el fin de poder hacer una valoración más aproximada de la potencialidad intelectual de la persona.

No obstante, si la valoración de CI de un niño resulta de 130 o mayor y muestra aptitudes superiores respecto a los de su edad, se han de realizar las adaptaciones curriculares correspondientes, hasta el momento que sea necesario, ya que podría tratarse de un caso de precocidad (lo cual puede desaparecer con el tiempo, cuando todos alcanzamos un nivel madurativo y de desarrollo general).

El CI no supone una medida estable a lo largo del ciclo evolutivo, sobre todo en los niños. Lo cual significa que es más inestable a medida que menor es la edad del niño evaluado. Así el valor del CI de un niño de 4 o 6 años puede variar de manera significativa como consecuencia del proceso madurativo y evolutivo del niño. Por el contrario a partir de la adolescencia los valores presentan mayor estabilidad y ya se puede plantear la identificación de la superdotación intelectual.

Por otro lado, a partir de los 12 o 13 años, los valores presentarán mayor estabilidad, y si los factores físicos, socioculturales y evolutivos-temporales han sido adecuados se cristalizaría la superdotación intelectual a través de producciones creativas y trabajo reconocido socialmente.

Superdotación Intelectual, talento y personas brillantes son términos diferentes.

La superdotación intelectual se refiere a las capacidades naturales (aptitud) en varios dominios del conocimiento. A pesar de que se nace con cierta predisposición genética, se ha de potenciar.

Las personas con talento, consiguen sobresalir en una determinada área específica, pero no manifiestan talento en muchas otras áreas. Suele ser una capacidad desarrollada a base de práctica hasta alcanzar la pericia.

Por otro lado, las personas brillantes, se caracterizan por poseer una buena inteligencia y rendimiento académico, orientadas a los resultados y a lo que el entorno y los demás esperan de ellos, sin presentar algunas particularidades como el perfeccionismo, curiosidad extrema, alta creatividad, capacidad para razonar y procesar grandes cantidades de información, etc. En este grupo entrarían los alumnos modelos de las aulas, a los que muchos profesores tienen como favoritos, o personas que más adelante se convierten en líderes (hacen falta).

  • Muchas personas que acuden a mí, no tienen claro a que se refieren los profesionales con el término altas capacidades intelectuales. No saben que pueden ser superdotados o personas con algún talento particular, sea como sea, muchas veces estas virtudes o dones (es como yo lo veo), les genera cierto malestar debido a una mala gestión de esto y al desconocimiento de la población de algunas particularidades de las personas superdotadas o con talento, lo cual desencadena que se construya una personalidad con bases débiles y con creencias que restan, en lugar de sumar. Es posible trabajar estas cosas con el coaching para superdotados y altas capacidades.

¿El CI? Una simple curiosidad en la vida de los superdotados, poco significativa y tan abstracto como medir la fe.

2 comentarios sobre “Superdotación, no todo es el CI

  1. Hola Leandro,
    Si una persona sospecha que puede ser superdotada ¿piensas que es útil que alguien la evalúe para confirmarlo?
    (Hablo de una evaluación amplia y no solo un test de CI).

    Cuanto más leo más identificada me siento con todo esto…es la historia de mi vida, pero estoy confusa ya que me ha venido todo de golpe y aunque se que tengo muchas capacidades nunca me lo había planteado que pudiera tener altas capacidades.

    Agradezco tu respuesta, enhorabuena por el blog, el contenido me resulta muy interesante.

    Gracias

    1. Hola Patricia,

      Gracias por tu feedback positivo!

      La respuesta a tu pregunta es SÍ, es útil el saber si uno mismo presenta superdotación o sobresale en algún talento. En adultos sirve más para poder comprender muchas cuestiones inconclusas del pasado y tomar el futuro con otras perspectivas, formaría parte de un proceso de auto-reconocimiento provechoso para cualquier persona.
      Espero haberte ayudado, cualquier cosa que necesites estamos en contacto!

      Saludos,
      Leandro Quiroz

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