Mitos y creencias sobre las altas capacidades (3): Ámbito Socioafectivo

Mitos y creencias sobre las altas capacidades (3): Ámbito Socioafectivo

Los mitos y creencias sobre las altas capacidades en el ámbito socioafectivo, suelen estar relacionados sobretodo a que los superdotados, tanto niños como adultos, son personas solitarias, fríos, carentes de habilidades sociales o incapacidad para las relaciones sociales, para reconocer sus emociones y sensaciones corporales, nada espirituales, y tienen comportamientos excéntricos que llevan a las otras personas a etiquetarlos como “raros”.

Hay de todo como en todas las personas, pero si que existe el patrón de que las personas con altas capacidades pueden desarrollar muchas más las habilidades a diferencia de otras personas sin altas capacidades, y entre estas, estaría la de socializar exitosamente, liderar, tener ecuanimidad emocional y ser extremadamente sabios como para desenvolverse en, por y para la comunidad y sociedad.

Los mitos y creencias sobre las altas capacidades en el ámbito socioafectivo, se basan sobretodo en el resultado negativo que tiene el desconocimiento, la falta de apoyo y comprensión en el desarrollo de la personalidad del superdotado, lo cual repercute en su identidad,en su autoconcepto, autoimagen, autoestima, autoconocimiento y su autodeterminación.

altas capacidades intelectuales
Los mitos y creencias sobre las altas capacidades apuntan a que las personas superdotadas son solitarios, fríos y raros.

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Mitos y creencias sobre las altas capacidades en el ámbito socioafectivo:

1. Tienen alta capacidad para ser líderes, y se adaptan muy bien socialmente.

Si el niño tiene un talento específico en el ámbito social, es probable que llegué a ser líder del grupo. En el caso de los superdotados, y debido a que sus recursos y capacidad se lo permiten, podrían ser líderes de grupo para alguna tarea específica, pero no en general, ya que no es muy común que les interese liderar a los demás. Por lo regular les gusta la autonomía y la libertad de pensamiento.

Suele suceder que tienen deseos internos intensos respecto a ser productivos para la sociedad, dejar un legado o ser personajes trascendentales, en su búsqueda y misión pueden llegar a adaptarse a diferentes adversidades y adquirir habilidades remotas que no poseen.

2. No son capaces de relacionarse con los de su misma edad.

Este es uno de esos mitos y creencias sobre las altas capacidades que se aplican tanto a niños como adultos. Los niños debido a que su edad mental está más avanzada que la de sus iguales, pueden llegar a sentir que sus compañeros no les comprenden ni comparten intereses, pero esto suele suceder en conocimientos y modos de ver la vida, ya que en el fondo los niños con altas capacidades también disfrutan del juego y la fantasía como los otros niños, solo que la creatividad de los que tienen altas capacidades suele ser más elaborada.

3. Tienen problemas de comunicación y para socializar.

Esto depende de en dónde y con quienes se producen estos problemas. Es habitual que con los iguales (niños e incluso adultos) no haya una comunicación muy fluida, básicamente por la diferencia en la edad mental (razonamiento) y los intereses (les suele interesar temas existenciales o otros de temas muy concretos pero de dificultad más avanzada para su edad). También se pueden dar problemas de comunicación en casa con los padres, cuando estos ven y tratan al niño como uno con un desarrollo propio de su edad, y no consideran que su razonamiento y comprensión del mundo es mayor, por lo que el niño se sentirá infantilizado, poco valorado e inentendido. Este es uno de los mitos y creencias sobre las altas capacidades que se pueden contra-argumentar con una sola pregunta: ¿Para qué comunicarme, o qué motivación podría tener para socializar con gente que no llega a comprenderme? Y esto es aplicable para todos.

En general, para que haya una relación y una comunicación fluida no debería de haber más de 20 puntos de diferencia de CI.

4. Existen conflictos en las relaciones profesor-alumno.

Esto es un clásico entre los mitos y creencias sobre las altas capacidades. El quid real de la cuestión es que la responsabilidad y matiz de la relación recaería sobre el profesor, ya que el estilo de personalidad del profesor y su estilo de enseñanza personal son los que determinarán si surgen o no los conflictos en la relación profesor-alumno.

Un profesor rígido de ideas, exigente sin criterios predeterminados y claros, y que no crea una estructura de interactividad en clase, será lo menos deseable para ser el guía de un niño con altas capacidades. Las altas capacidades y rendimiento del niño se verían afectadas, y de manera colateral su autoestima.

Lo ideal sería un profesor que sirva de guía, coach, con facilidad para la toma de decisiones inmediatas con el fin de adaptarse a las situaciones según ocurran, lo cual es importante para la construcción de procesos de enseñanza-aprendizaje, e interacción a partir de unas normas que rigen el sistema de relaciones y participación en clase.

El profesor rígido de ideas y centrado en un estilo puramente teórico y de evaluación de contenido, tendrá problemas de relación con el niño con altas capacidades, ya que el niño demostrará haber entendido rápidamente lo que trata de enseñar, frustrando al profesor, haciéndole ver indefenso y reduciendo su referencia de “experto” ante el resto de la clase. Esto genera temor y rechazo por parte de algunos profesores, que implícitamente ridiculizan, minimizan o rechazan las ideas y matizaciones que realiza de sus explicaciones el niño con altas capacidades, o incluso le dan la razón como a un tonto, todo con el mismo fin, el de hacer suponer que el razonamiento del niño no tiene sentido ni importancia más que para él mismo. Esto ocurre incluso entre adultos.

Por lo tanto, esto es uno de esos mitos y creencias sobre las altas capacidades que suelen tener parte de realidad, pero no tienen su causa en las altas capacidades, sino en la competencia de los docentes.

5. Sólo se relaciona con personas mayores.

Este es uno de aquellos mitos y creencias sobre las altas capacidades en la que las personas se imaginan a un bebe-Einstein con barba o cómo si los niños dejarán de ser niños porque son más inteligentes.

Lo cierto es que suele suceder que los niños con altas capacidades suelen sentirse más abierto y receptivos a personas que tienen más edad que ellos, sobretodo debido a la tranquilidad que les aportan de poder llevar una buena conversación. Con otros niños de su edad y con altas capacidades, también se suelen llevar bien, aunque puede aparecer el conflicto por la competitividad y el rendimiento.

Por otro lado, con otros niños más pequeños que ellos también suelen relacionarse muy bien, debido a que pueden jugar con ellos sin el temor de que les agredan o intimiden.

6. Es intravertido, raro e insociable, siempre esta solo.

Teniendo en cuenta lo explicado hasta el momento, entre la preferencia por la autonomía y la libertad de pensamiento, la disíncronía mental respecto a sus iguales (personas de la misma edad), y el respectivo trato por debajo de su “edad mental”, el poco apoyo en las aulas, y muchas veces la incompresión de los propios padres…; es de esperar que un niño desarrolle una personalidad mayoritariamente intravertido, y con predisposición a la soledad (llegando a disfrutar realmente de esta), o insociabilidad. Sin embargo, estos mitos y creencias sobre las altas capacidades solo se hacen figura y emergen realmente cuando los factores contextuales y sociales no favorecen el desarrollo “sano” de la personalidad y la alta capacidad para relacionarse con los demás del niño.

Para romper con los mitos y creencias sobre las altas capacidades relacionados a la figura del “bicho raro”, he de aclarar que en realidad no es algo que sea innato, en realidad es un bloqueo que se le genera al niño desde muy pequeño, y que a lo largo de su desarrollo y maduración, va integrando hasta formar parte de su ser, de su vida y existencia. Por supuesto, es reversible o mejorable si la persona lo desea.

7. Tiene problemas emocionales y de adaptación.

Es uno de los mitos y creencias sobre las altas capacidades más extendidos, el hecho de que los niños superdotados son bichos raros y que es difícil que formen parte del grupo.

Lo cierto es que debido a la sobreexcitabilidad de los superdotados, algunos pueden tener reacciones de hipersensibilidad ante determinadas situaciones (de intensidad fuerte o débil), lo cual puede desconcertar a las personas que le rodean. Desde luego, no todos presentan sobreexcitabilidad ni todos los que las presentan tienen porque tener manifestaciones tan intensas que les produzcan problemas emocionales, al menos no a priori. Lo que se expresa y lo que se guarda (intenso o débil) suele tener consecuencias a corto o largo tiempo.

Respecto a los mitos y creencias sobre las altas capacidades respecto a la adaptación social, es una verdad a medias. Lo que sucede es que las personas con altas capacidades suelen tener una predisposición innata a la sinceridad, la legalidad y gran sentido de la justicia, además de tomarse la información dada por los demás, de manera literal.

También suele suceder en niños, que quieren imponer sus propias reglas del juego y desean ganar siempre.

Si el superdotado no es hiperconsciente de su propio criterio moral y ético (elevado) a la vez que es capaz de auto-criticarse, quizás puedan surgir problemas de adaptación social, ya que su inflexibilidad y su poca tolerancia para tolerar lo mundano y banal chocará con la forma de ser y hacer de algunas (muchas) personas con bajo nivel de consciencia, y con la idiosincrasia generalizada de la sociedad (la cual no suele ser el mejor ejemplo de nada).

8. Presentan mayor incidencia o predisposición a padecer de patologías mentales.

Esto no es verdad, en realidad esto depende más del entorno (familia, escuela, compañeros,…) y de en que condiciones va madurando y desarrollándose el niño.

En los niños superdotados quizás exista una leve predisposición a tener conflictos a la hora de construir su personalidad (sobretodo en aquellos que no son conscientes de su condición), debido a la incomprensión de la familia, de sus maestros y de sus iguales, el hecho de percibirse de manera diferente sin entender el porqué de esto. La construcción de una personalidad patológica sería la causante en gran parte de la depresión en los superdotados.

El saber o no acerca de su propia condición y de sus capacidades equilibra la balanza. Para estos casos me agradan estas 2 frases:

1. El conocimiento nos protege y nos libera.

2. La superdotación no genera ningún problema que no pueda ser solucionada por la misma superdotación. 

Existen otros mitos y creencias sobre las altas capacidades intelectuales, los cuales aclaro en una primera y segunda parte de este trilogía:

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