Hermanos con altas capacidades o superdotados

Hermanos con altas capacidades o superdotados

Los hermanos con altas capacidades o superdotados, como es de suponer, no escapan de los problemas que de este tipo de relación pueden surgir, los cuales serían la competitividad negativa, los celos, el enfado y la tendencia al dominio.

Tener un hermano implica tener un compañero de juego, un modelo a imitar y una fuente de conflicto. Los vínculos afectivos que genera entre hermanos, se manifiestan en comportamientos de ayuda, apoyo, compañía, etc. Los hermanos son un modelo social relevante, entre ellos, aprenden a compartir, cooperar y ayudar.

Por supuesto, no siempre la realidad es tan idílica como la teoría, y si la relación entre hermanos a veces puede ser tensa y desarrollarse sobre bases defectuosas, los hermanos con altas capacidades o superdotados pueden tener ciertos percances al construir una relación positiva entre ellos, en parte debido al tipo de personalidad y el modo de interpretar la información (dependiente de la información del contexto, en este caso familiar-padres) y la alta sensibilidad emocional (viven de manera más acusada las injusticias que pueden tener los padres respecto a la expectativas de trato equitativo o preferente que desean) que caracteriza a muchos niños con altas capacidades o superdotados.

Los niños con altas capacidades o superdotados son curiosos por naturaleza y pueden experimentar emociones más fuertes que los niños que no lo son. Dos niños/as con altas capacidades en una misma familia harán experimentar a los padres un doble desafío.

Si tenéis un hijo y una hija, es más probable que el niño tenga más facilidad de ser detectado e identificado, incluso si vuestra hija es tan o más dotada que el hermano. Esto se debe a que las mujeres superdotadas suelen tener más interés en la aprobación social e inhiben sus altas capacidades y alto rendimiento.

Padres con 2 hijos con altas capacidades – hermanos con altas capacidades o superdotados

Los segundos hijos/as pueden no ser detectados ni identificados como superdotados o altas capacidades. El primer hijo tiene más probabilidades de ser identificado, mientras que los hermanos menores, tienen menos probabilidad de ser identificados como tal.

Los gemelos o mellizos tienen la misma propensión a padecer de esta discrepancia en la identificación, lo cual es perjudicial, ya que no se beneficiarán de los programas de enriquecimiento ni de las adaptaciones curriculares pertinentes para sus necesidades especiales de apoyo educativo.

Si el segundo hijo/a tiene similares capacidades intelectuales o más a la del hermano/a mayor, se podría sentir desplazado al percibir que existe una desigualdad en el trato de los padres hacia ellos/as, haciéndose la pregunta de: ¿Por qué nunca se le dado la misma oportunidad para demostrar sus habilidades intelectuales.

El género también hace la diferencia

Los hermanos masculinos y femeninos suelen ser tratados de manera diferente, debido a algunos estereotipos de género aún presentes y según el prisma desde el que mira cada familia, los hijos masculinos son más propensos a ser vistos como más inteligentes que sus hermanas.

Esta desigualdad continúa vigente aún, puesto que de 10 casos de altas capacidades detectados e identificados, solo 3 son mujeres.

La influencia de la edad entre hermanos con altas capacidades o superdotados

Si el hermano/a mayor es más inteligente que el/la hermano/a menor, las relaciones entre ellos suele ser más positiva y más estable que si sucede al revés. Muchas veces, el/la hermano/a menor puede sentir que nunca podrá igualar a su hermano/a y tener el mismo talento o rendir tanto.

Por otro lado, cuando la diferencia de edad que existe entre hermanos es menor, más problemas pueden surgir o e puede afectar de manera negativa la relación familiar y el ajuste personal.

La competitividad de los hermanos con altas capacidades o superdotados

Si los hermanos con altas capacidades o superdotados asisten a la misma escuela, puede generarse un estado de competitividad entre ambos.

Esta competitividad se puede aprovechar solo si los logros de cada niño, sirve como estímulo o reto para que el hermano se esfuerce por tener mejores resultados o mayor rendimiento en las actividades escolares.

Mientras la competencia entre hermanos es llevada de manera positiva, de manera que ambos salgan beneficiados, los padres han de estar alerta si esta competitividad no comienza a impactar de manera negativa en su relación.

De modo que se ha de fomentar la competencia amistosa (solo en el ámbito académico), pero asegurándose de que no se generen rivalidades personales que vallan más allá de lo académico. Por supuesto, en casa, todas las actividades han de ser cooperativas.

Las relaciones entre hermanos con altas capacidades o superdotados

La relación suele ser intensa. Los niños con altas capacidades o superdotados, viven las experiencias de vida de manera más intensa y expansiva debido a la sobreexitabilidad. Esto quiere decir que si hay rencillas entre ellos, como es lógico se sentirán tristes o enfadados de manera más intensa que otros niños.

Si entre los hermanos con altas capacidades o superdotados se desarrolla una rivalidad relacional, esto se expresaría mediante la búsqueda de reconocimiento y atención por parte de los padres o otras figuras importantes para los niños/as.

También es probable que compitan por ejercer poder uno sobre el otro, con el fin de tener al otro subordinado, estar por encima y ejercer su poder para sentirse seguro. En muchas ocasiones el niño superdotado o altas capacidades trata de dirigir la vida de su hermano/a y decirle lo que debe hacer en todo momento. Los convivencia entre hermanos con altas capacidades o superdotados, se puede convertir en una guerra de ver quien tiene más capacidad y por tanto ver quien es más influyente.

Las expectativas altas de los padres y sus deseos respecto a la relación entre sus hijos, puede generar tensión entre hermanos con altas capacidades o superdotados.

Es probable que los padres tengan grandes expectativas respecto a sus hijos, creyendo en que estos pueden ser capaz de asumirlas y cumplirlas.

Estas expectativas pueden estar presentes en casa y/o en la escuela. Los mensajes que suelen traer estas expectativas suelen ser las siguientes:

  • En casa: “Queremos que cuides de tu hermano menor y te asegures de que no le suceda nada malo”.
  • En la escuela: “Sabemos que eres capaz de tener las mejores calificaciones de la clase” (si ambos hermanos van a la misma clase y también como si no).

Por lo tanto, como padres no se han de tener creencias o expectativas que alimenten los deseos propios. Aquel deseo de que los hijos hagan todo lo posible, todo lo que este al máximo de su potencial, si rinde de manera normal, nunca parece suficiente…, esto puede traer un conflicto a nivel individual en cada hijo y de hermanos también.

Es mejor explicar a los hijos que toda la familia trabaja conjuntamente para ser mejores personas y mejores en todo lo que se proponen, por lo que es un reto para todos poder rendir altamente y aprovechar los mejores momentos para hacerlo.

Algunas preguntas frecuentes

Tanto como si son hermanos con altas capacidades o superdotados, o si solo uno de ellos lo presenta:

¿Tenemos que tratar de manera diferente a nuestro hijo superdotado respecto a sus hermanos que no lo son?

El hecho de tener un hijo/a con altas capacidades o superdotado, no supone que haya de existir un trato diferente hacia este respecto a los hermanos. Al igual que los demás hermanos, el hijo con altas capacidades o superdotado ha de contar con las mismas normas, límites, obligaciones y responsabilidades, en sintonía con la edad y sus necesidades.

Es importante que el hijo con altas capacidades disponga de preferencia de un espacio donde poder desarrollar y fortalecer su creatividad y potencialidad, aunque no se pueda disponer de un espacio, al menos un tiempo de tranquilidad para centrarse en sus cosas

¿Pueden los hermanos de mi hijo/a con altas capacidades, participar de los programas de enriquecimiento al que este asiste?

Si ambos son hermanos con altas capacidades o superdotados por supuesto que sí, será beneficioso para ellos poder trabajar en un entorno más colaborativo que competitivo.

Si por el contrario, si solo uno de los hijos es de altas capacidades y los hermanos no, lo debería determinar el equipo que lleva el programa en función de los intereses y estado de desarrollo de los hermanos.

Aunque, si los hermanos son curiosos, despiertos y tienen muchas ganas de aprender, en principio si que es probable que puedan participar y obtener beneficios del aprendizaje.

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hermanos con altas capacidades o superdotados
La familia ha de trabajar conjuntamente para ser mejores personas y para que cada uno de sus miembros pueda rendir altamente en lo que se proponen. Los hermanos con altas capacidades o superdotados necesitan una familia comprometida con ellos por igual, que les de su lugar y reconozca su valía individual.

Celos fraternos

Los celos y rivalidad entre hermanos con altas capacidades o superdotados suele ser frecuente, ya que suelen demandar gran cantidad atención, en especial con su familia con la cual suelen ser absorbentes.

Pueden resistirse a compartir el cariño y amor de los padres con sus hermanos, pudiendo generarse problemas de baja autoestima o trastornos de comportamiento en el hogar o la escuela para llamar la atención.

A continuación os expongo una serie de pautas a seguir para hijos/hermanos con altas capacidades o superdotados que manifiestan celos o mala conducta:

  1. Los padres han de trasladar y demostrar a los niños la idea de que los quieren mucho a ambos por igual, pero que tienen que repartir su cariño y amor entre los dos.
  2. Fomentar en casa actitudes más cooperativas entre los hermanos con altas capacidades o superdotados, aunque sin renunciar a las actitudes competitivas en las actividades en grupo, promoviendo que el niño/a se alegre de los logros ajenos, con el fin de evitar la envidia.
  3. Educar en el valor de la solidaridad, la generosidad y el compartir (tanto con sus hermanos, como sus amigos y compañeros).
  4. Lo padres nunca bajo ningún concepto, han de manifestar preferencias por uno u otro hijo. Además, es importante demostrar a los hijos lo equivocado que están al compararse entre ellos o con otros niños, ya que cada niño es único e irrepetible, por lo que el trato con las personas ha de ser diferente siempre.
  5. Cuando los hijos sienten celos, es probable que piensen que no son amados ni apreciados por sus padres. Para que no suceda esto, los padre han de invertir mucho tiempo con ambos hijos: realizando excursiones, escuchando sus historias y participando en sus aficiones.
  6. Enseñarles a que las opiniones contrarias a las de ellos no son manifestaciones de rechazo o criticas destructivas personales.
  7. Para cambiar el egoísmo que tiene un niño celoso, es importante la educación en valores, con el fin de que vea primero las virtudes y fortalezas de las personas y pueda alegrarse de eso, antes que los aspectos negativos.

Por último, también esta la posibilidad de tener un hijo con altas capacidades o superdotado pero que sus hermanos no lo sean ¿Cómo es la relación?

Los hermanos suelen mostrar hacia el hermano/a superdotado/a actitudes ambivalentes. Por una parte se alegran, pero por otra, aparecen los celos y las comparaciones; y también la probabilidad de que experimenten sensaciones de humillación ante el hecho de que un hermano más pequeño (si es el caso) o mayor es mucho más inteligente.

Los padres que centran su interés en el rendimiento de los hijos antes que en su desarrollo, suelen generar problemas mayores.

¿Cómo educar en valores, comunicarse eficazmente y enriquecer las relaciones familiares padres-hijos y entre hermanos para que cada uno tenga su lugar y el amor pueda fluir?

  • Es un reto para los padres tener hijos con altas capacidades o superdotados, ya que la responsabilidad aumenta, han de poder comunicarse eficazmente, saber mantener el equilibrio de las relaciones y tener claro la jerarquía y el orden que tienen cada uno de los miembros de la familia, con el fin de que el amor pueda fluir y los hijos puedan sentirse libres y amados para desarrollar sus altas capacidades sin culpas, sin necesidad de poder ni lealtades invisibles no satisfechas.. El coaching para padres con hijos con altas capacidades o superdotados os puede ayudar a mejorar vuestra comunicación y relación con vuestros hijos, poder sacar vuestra mejor versión como padres y adquirir altas capacidades parentales.
  • Por otro lado, para los hermanos con altas capacidades o superdotados, el poder dominar el ego y los valores de aceptación y comprensión tanto hacia los padres que hacen todo lo que pueden por ser los mejores padres, como entre ellos mimos, es fundamental ya que los celos y la sensación de desamor y poca valía pueden marcarlos y arrastrar culpas y creencias limitantes que seguirán afectando en la vida adulta. Si sois ya adultos, os encontráis entre estas líneas y os identificáis con la situación que viven  lo hermanos con altas capacidades o superdotados porque lo habéis vivido, y necesitáis mejorar la relación con vuestros hermanos o con vuestros padres, el coaching para superdotados y altas capacidades os puede ayudar a mejorar vuestras relaciones familiares o también para identificar creencias que se generaron en la familia y que ahora os limitan en otra faceta de vuestras vidas.

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3 comentarios sobre “Hermanos con altas capacidades o superdotados

  1. este artículo parece confundir superdotación con alto rendimiento académico, nada más lejos de la realidad en una mayoría de los casos.

    1. Hola R.Lopez,

      Ante todo, ¡gracias por comentar este artículo! trataré de responder tu inquietud lo mejor que pueda.

      El artículo habla de los conflictos relacionales que pueden haber entre hermanos con altas capacidades (y cómo están implicados los padres en esto), desde el punto de vista (hipotético) en el que se manifiestan las altas capacidades acompañadas de alto rendimiento (aunque no necesariamente). En el caso de que no se manifestase el alto rendimiento, o los niños no hayan sido identificados, estos ya se suelen sentir competentes y capaces para realizar ciertas tareas, la percepción de poder rendir altamente (aunque no lo hagan) no cambia.
      De lo que hablo es de amor, equidad y orden en la familia respecto a su educación, teniendo en cuenta los aspectos emocionales y de personalidad, los cuales para mí son totalmente importantes.

      Soy consciente y estoy de acuerdo contigo en que superdotación y alto rendimiento no siempre van de la mano. Te invito a leer otro artículo que escribí acerca de esto, en el cual menciono algunos factores que pueden impedir la manifestación del alto rendimiento: http://www.leandroquiroz.com/altas-capacidades-y-alto-rendimiento/

      Espero haberte podido ayudar.

      Saludos,
      Leandro Quiroz

  2. Hola, soy adulta y a través de mis hijas con altas capacidades he descubierto las mías. Mis hijas de 3 y 7 años pelean y rivalizan mucho y eso me preocupa para su vida de adultaß. A la vez te cuento que tengo dos hermanas, una mayor y una menor que esta vez me hablan y me dejan de lado, lo sufro mucho y ellas saben cuanto lo sufro. No quiero eso para mis hijas el día de mañana. Que puedo hacer ?

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