Alumnos con altas capacidades en el aula ¿Inteligente o superdotado?

Alumnos con altas capacidades en el aula ¿Inteligente o superdotado?

La detección de alumnos con altas capacidades en el aula es de vital importancia tanto desde una perspectiva educativa como psicológica. A lo largo de este artículo, se irán analizado actitudes y conductas muy característicos de estos alumnos que pueden ayudar en la detección de si son superdotados o solo inteligentes. Ambos términos no significan lo mismo, y será muy obvio si prestas atención a ciertos detalles.

La detección e identificación es fundamental para el proceso de diagnóstico, ya que son los profesores junto con la familia quienes suelen iniciar la detección.

A continuación os dejo algunas actitudes y conductas a observar en el aula para comenzar a sospechar e identificar si tu alumno es superdotado o inteligente, así como también algunos puntos básicos a trabajar para facilitar su integración en el aula y su desarrollo psicosocial.

1. ¿Respuestas o preguntas?

Los alumnos inteligentes-aplicados o que se esfuerzan, suele responder muy bien a las tareas que se les demanda y las preguntas que se les hace, es el resultado de haberle dedicado tiempo lo que clásicamente conocemos por “empollar”(estudiar) sin profundizar mucho más allá de lo estipulado. Dan respuestas aprendidas sin mucha reflexión.

En cambio los alumnos con altas capacidades intelectuales (superdotados), suelen realizar muchas preguntas respecto al tema que se esta  tratando, y no solo eso, sino que suelen querer comprender el tema en su globalidad para posteriormente profundizar.

Suelen preguntar la génesis de aquello estudiado y su función ¿Para qué sirve? Y como se relaciona o se diferencia de otras áreas relevantes y afines; quieren profundizar en el tema más allá de lo que está delimitado en el currículo, por lo que suele realizar preguntas, muchas preguntas, que pondrán en apuros a más de un profesor. Es normal que profesores poco sensibilizados con las altas capacidades, o con la enseñanza en general…Reaccionen de manera reactiva, incluso ridiculizando o minimizando las inquietudes del alumno para no verse continuamente interrumpido. El resultado: sentimientos de culpa y vergüenza en el alumno.

2. ¿Interés básico/condicionado o Gran curiosidad?

El interés básico que tienen la mayoría de alumnos promedio suele estar relacionado a las cuestiones que se preveen serán posteriormente evaluadas formalmente, por lo que el interés está más bien condicionado en aprender para poder superar con éxito el programa educativo.

En cambio, los alumnos con altas capacidades suelen presentar gran actividad, energía y concentración en temáticas que están relacionadas o no con el programa educativo, y que les resultan interesantes por algún motivo ajeno al rendimiento o resultado académico esperado.

La curiosidad impregnada en las preguntas que realizan estos alumnos suele ser genuina, y suele llamar la atención las cuestiones en las que centran su atención (complican lo que a priori parece obvio), lo cual no siempre tiene porque estar relacionado con la actividad que se realiza, sino también con el ambiente que se crea en clase al hablar sobre cierto tema (captando los matices emocionales del campo).

Presentan también una mayor motivación intrínseca (interna), la cual se puede generar haciendo que el contenido de la temática a trabajar sea “bien vendida”, generando expectación y sentido de utilidad.

3. ¿Atención o Implicación? 

Los alumnos promedio suelen prestar atención selectiva (de manera conciente) a cuestiones relevantes para su progreso académico, así que pueden atender la clase desde una postura de gran letargo, en el que parece que algo les va llegando según tienen chispazos de lucidez. Es una actitud poco comprometida con la actividad.

Los alumnos con altas capacidades intelectuales no suelen atender a nada o casi nada si no llama su atención, preferirán pensar en otras cuestiones o hacer otras cosas entre lo que dura la lección. Pero cuando le resulta interesante, no solo atienden, sino que también se implican, y esta implicación es mental, emocional, conductual, social… Se puede ver en estos alumnos como todos sus sentidos están muy puestos en el tema, intervienen preguntando todo lo que dudan y se ofrecen voluntarios para realizar tareas de demostración, o llevan a la práctica su aprendizaje intentando beneficiar a su entorno.

Pueden manifestar un grado alto de motivación (compromiso con la tarea y persistencia en la resolución de problemas).

Es importante prestar atención y resaltar su grado de competencia en las actividades que realiza, intentando mantener la compensación equilibrada en la cantidad de esfuerzo que se le pide y que el mismo realiza; de lo contrario podrían desarrollar un sentimiento de inferioridad (lo que hace no está bien nunca, o perfecto).

4. ¿Esfuerzo académico o Habilidad académica?

Como ya se ha comentado, los alumnos inteligentes, desarrollan una capacidad para el esfuerzo académico cuyos resultados suelen ser óptimos.

Los alumnos con altas capacidades intelectuales, no solo aprenden más rápido, sino que también de forma diferente a sus compañeros/as. Además, suelen estar preparados para enfrentarse a contenidos más complejos que las personas de su edad, ya que a nivel madurativo-cognitivo suelen estar por delante que sus iguales, aparte de su innato potencial o capacidad académica.

Es importante que el alumno con altas capacidades intelectuales pueda ser consciente de la diferencia entre el esfuerzo y la habilidad académica innata, ya que solo haciendo balance entre ambas podrá desarrollar una visión propia y realista de su propia capacidad.

5. Afinidad y relación con iguales o mayores

Por norma general, se tiene mayor afinidad con las personas que se encuentran en la misma etapa evolutiva o de vida que uno, ya que existen experiencias compartidas, temas afines, preocupaciones e ideales característicos en determinadas edades. Por lo que es normal que los alumnos se sientan más cómodos y se identifiquen con compañeros de su misma edad.

Los alumnos con altas capacidades intelectuales, ya desde los primeros grados en la escuela, suelen percibir o tener la sensación de que sus compañeros de clase no son interesantes. Esta falta de interés hacia ellos, se debe sobretodo a la inflexibilidad mental que pueden tener niños o adolescentes, y la poca preocupación social o hacia algo más grande o la búsqueda de algo que sea trascendente.

Los alumnos con altas capacidades prefieren juntarse con compañeros mayores, o con compañeros que demuestran un alto grado de apertura a la experiencia, intraversión (más reflexivos) o sentido de la justicia.

La escuela debería promover programas en los sobretodo estos alumnos tengan opción a mantener relaciones intergeneracionales en distintos roles, aprendiz, maestro, observador, etc. Se debería las actitudes de rechazo o devaluación de los iguales o compañeros más jóvenes por parte de alumnos superdotados, ya que la devaluación podría convertirse en hábito y posteriormente en un patrón de contacto generalizado hacia los demás (así suelen comenzar algunos casos de bullying).

6. ¿Memorización y entrenamiento, o Intuición y lógica?

Los alumnos inteligentes o pragmáticos en su mayoría, suelen memorizar todo lo que se les pide. La educación aún en proceso de renovación, sigue haciendo funcionar mecanismos de memorización y entrenamiento. Suelen superar el programa con éxito, pero suele no existir una intención de poner en práctica lo aprendido, o si hay algo que se les pida sin un guión pormenorizado y/o explicativo, aparece la incapacidad de producir algo.

Sin embargo, los alumnos con altas capacidades intelectuales, con suerte, van desarrollando habilidades metacognitivas, que les permiten obtener la información que necesitan en todo momento, tomando consciencia de sus pasos durante el proceso de resolución de problemas, y evaluando la productividad del propio razonamiento/pensamiento. Para esto, realizan un aprendizaje inductivo, en el que tienen mucha facilidad para relacionar la información de la que disponen de diferentes fuentes y extraer conclusiones. Es habitual que tengan facilidad para integrar conocimientos que provienen de ámbitos variados y darles un uso original (pensamiento arborescente) en la resolución de una tarea o problema.

Por lo tanto, no es de extrañar, que un alumno con altas capacidades pueda desarrollar algo muy complejo a partir de una premisa simple. Sin embargo, si que necesitan directrices generales y pautas de autodirección que les permite limitar sus esfuerzos, ya que de lo contrario, podrían terminar enfrascados en proyectos que van engrosando en información y complejidad, sin contemplar el final (arborescencia ilimitada).

7. ¿Facilidad de aprendizaje o ya conocen las respuestas? 

Los alumnos inteligentes, tienen facilidad de aprendizaje ya que se esfuerzan y son muy receptivos al entrenamiento estándar que plantea la escuela. Suelen ir al día en lo que se refiere a los conocimientos impartidos, pero rara vez están adelantados en conocimientos respecto al currículo, sino que su aprendizaje va siendo gradual y paulatino.

Los alumnos con altas capacidades intelectuales, muchas veces debido a sus intereses personales o por intuición y lógica, suelen estar más adelantados de las lecciones que se les imparten y conocer ya las respuestas.

Si se observa que un alumno ya tiene las respuestas a las lecciones que se imparten, será importante animarles a profundizar aun más en aquel conocimiento ya aprendido, con el fin de que no se aburran y no sientan que ya “lo saben todo” (la aceleración se puede contemplar como una posibilidad).

Es importante hacerles comprender que han de permitir espacio a sus compañeros para poder responder y descubrir por sí mismos los conocimientos que se pretenden enseñar.

Es recomendable darles responsabilidades en el aula, ser responsables de grupo, e incluso identificar y ayudar a sus compañeros a comprender y asimilar los conocimientos impartidos, ya de esta manera, los superdotados consolidan conocimientos, mejoran sus relaciones con los compañeros, y obtienen sensación de logro y significado o trascendencia.

8. ¿Acepta y escucha pasivamente, o debate?

Los alumnos que sacan buenas notas, suelen estar alineados a los requerimientos del profesor de turno, son buenos en identificar lo que se les pide, y eso es lo que dan, muchas veces sin más ni menos.

Sin embargo, los alumnos con altas capacidades, podrían no entender cual es el fin la lección del profesor, o de la tarea que les ha pedido realizar. Por lo que suelen enfrascarse en debates largos sobre temas que envuelven la tarea, o sobre el sentido de la tarea mis.a

Este debate también lo suele tener con sus compañeros a la hora de realizar trabajos en grupo, y según su capacidad para negociar o resolver conflictos este desarrollada, pueden salir mejor o peor parados. Estos alumnos suelen tener la capacidad para romper los moldes, normas y hábitos establecidos; manifestando osadía, independencia y divergencia en sus propuestas. Necesitar saber el ¿Por qué? de las cosas, tanto como respirar, y de no conocer la respuesta, suelen trabajar con intranquilidad, impaciencia y confusión.

De igual manera, con las normas de la escuela al trasgredirlas, ya que las igualan a otros contextos o situaciones, cuestionando otros problemas de la vida real; revelando así, el autoritarismo e incoherencia que rige en muchos profesores y escuelas.

Se ha de dar la posibilidad siempre al alumno de proponer una mejor solución y poder ser valorada por el conjunto de personas implicadas (compañeros, profesor,…), y de no ser así, hacerle comprender la diferencia entre el cuestionamiento destructivo y el cuestionamiento productivo; ya que al desarrollarse pueden interiorizar esta misma capacidad de crítica para hacerlo contra ellos mismos, o contra su entorno sin un fin, sentido o límite claro.

9. ¿Satisfacción en su rendimiento, o perfeccionista y auto-crítico?

Los alumnos inteligentes entendidos como el estándar deseable, suelen manifestar sensación de satisfacción en su rendimiento ante el otorgamiento de calificaciones altas. Lo merecen, se han esforzado para ello y es la recompensa a su trabajo.

Sin embargo, los alumnos con altas capacidades no siempre experimenta satisfacción ante calificaciones altas o un trabajo bien realizado. Sin alguien que les ayude a definir los límites y alcances de la tarea que se les pide, tienden a buscar la perfección, siempre puede ser mejor. Son muy autocríticos con su trabajo, muchas veces porque solo ellos mismos saben lo poco que se han esforzado para realizar la tarea, y otras veces porque aún están desorientados respecto al alcance de su capacidad, o porque no han comprendido la finalidad de la tarea.

Sea cual sea el motivo, es importante realizar una evaluación diferente a estos alumnos, no se le puede evaluar solo con calificaciones, las actitudes y habilidades empleadas en la resolución de la tarea deberían ser grandes bloques a evaluar. Normalmente valorarán y se sentirán más conformes cuando se les reconoce las virtudes y valores que han empleado en una tarea bien realizada, incluso por encima del producto obtenido.

Reflexión

Es importante avanzar en la detección e identificación de alumnos con altas capacidades en el aula, ya no solo desde una perspectiva educativa, desde la que se busca el beneficiarlos y potenciar sus capacidades y habilidades académicas, sino también desde una perspectiva preventiva en salud mental, ya que la no detección ni atención a sus necesidades especiales educativas, podría conllevar a la promoción de futuros adultos con carácter neurótico y propensos a patologías mentales que necesiten de psicoterapia.

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